Parte 2: El comienzo del juego

Paola le dio un beso en la mejilla y le preguntó:

—¿Has jugado antes?

—No, nunca —respondió Estela, sonrojada.

—No te preocupes, aquí aprenderás —dijo Paola con una sonrisa.

Fueron al bar y brindaron por su encuentro. Más tarde se dirigieron a las máquinas de juego. Paola comenzó a apostar y ganó un poco. Estela la observaba con atención y le contó que su madre jugaba y que en su familia decían que las mujeres tenían un don: daban suerte a sus parejas.

La noche avanzó entre risas, bebidas y apuestas.

Hasta que ocurrió el primer beso.

Fue intenso. Estela sintió que había esperado ese momento durante mucho tiempo.

Pensó que era amor.

Continuar leyendo — Parte 3 : La gran apuesta